Roca.- Como lo hacen desde hace varios años, los inmigrantes vascos y sus descendientes celebraron la tradicional "Sanjuanada", con una fiesta en la que la hoguera reunió a los concurrentes para quemar lo malo, y despejar el camino hacia lo bueno.
Fue en el inicio del solsticio de invierno, tal como otras culturas también lo hacen, en donde al ritmo de danzas típicas, el chocolate caliente y las tortas, los integrantes del Centro Vasco "Gure Etxea" compartieron con la comunidad en general este momento de encuentro.
El frío no fue tanto, recordaron, como el que se sintió hace un año, cuando hubo temperaturas bajo cero, y el cielo se cubría por cenizas volcánicas llegadas desde el cordón Caulle.
Este año, la tradición los reunió nuevamente en un sector del paseo del Canal Grande, donde no faltaron las quemas de los muñecos, ni otras actividades tradicionales. Un momento para despejar el camino hacia lo bueno, y quemar lo malo, en la noche de San Juan.